La Wikipedia es una maravilla. Algo más de información se puede encontrar en la versión inglesa. Tambié recomiendo un paseo por las imágenes de Moloch en Goolge.Moloch o Moloch Baal o Baal: Dios de los fenicios, cartagineses y cananitas. Era considerado el símbolo del fuego purificante, que a su vez simboliza el espíritu. Se le identifica con Cronos y Saturno. [...] Como resultado de una catástrofe ocurrida en el despertar de los tiempos, el espíritu de Moloch se había transformado a sí mismo en oscuridad al convertirse en materia. De acuerdo con las creencias fenicias y la herejía gnóstica, el hombre era la encarnación de esa misma tragedia, y para redimirse de ese pecado era necesario ofrecer sacrificios a Moloch. Generalmente Moloch es representado como una figura humana con cabeza de carnero o becerro, sentado en un trono y con una corona u otro distintivo de realeza, como un báculo.
Los sacrificios preferidos por Moloch eran los niños (véase rito molk), especialmente los bebés, por ser los seres más impregnados de materia, característica que los adultos perdían con el tiempo al desarrollar su espíritu. En los templos en los que se rendía culto a Moloch se encontraba una enorme estatua de bronce del dios. Dicha estatua estaba hueca, y la figura de Moloch tenía la boca abierta y los brazos extendidos, con las manos juntas y las palmas hacia arriba, dispuesto a recibir el holocausto. Dentro de la estatua se encendía un fuego que se alimentaba continuamente durante el holocausto. En ocasiones los brazos estaban articulados, de manera que los niños que servían de sacrificio se depositaban en las manos de la estatua, que por medio de unas cadenas se levantaban hasta la boca, introduciendo a la víctima dentro del vientre incandescente del dios. [...]
Teodoro relata que los familiares tenían prohibido llorar, y que cuando Agathocles derrotó a Cartago, los nobles cartagineses creyeron que habían disgustado a Moloch, así que sustituyeron a los niños recién nacidos por sus propios hijos para el sacrificio. Intentaron compensar al dios realizando el holocausto con 200 niños de las mejores familias ininterrumpidamente, llegando a sacrificar 300 en total. La gigantesca estatua de bronce estaba al rojo, y las tropas que sitiaban la ciudad asistían al espectáculo desde las murallas exteriores que ya habían conquistado.
Caida del culto
El culto a Moloch se extendió junto con la influencia de los Fenicios en el Mediterráneo, llegando incluso a las costas de los Etruscos y la península Itálica. Durante mucho tiempo convivió con las demás religiones, e incluso puede que sea la figura del «becerro de oro» de la que se habla en la Biblia cuando Moisés baja con las Tablas de La Ley. [...]
La religión Hebrea entró en conflicto con el culto de los moloquitas, si bien fue la expansión del Imperio Romano la que propició la caída del culto a Moloch (a pesar de que generalmente incluían en sus panteones los dioses de las culturas conquistadas o asimiladas), aunque algunas corrientes ven la pervivencia de algunos rasgos en los ritos mitraicos.
Como muchas otras deidades que aparecen en la Biblia, Moloch encontró un lugar en la demonología medieval europea. En ella aparecía como un demonio que encontraba placer en provocar el llanto de las madres a las que robaba sus hijos. Según las tradiciones demonológicas, su fuerza era especialmente poderosa en el mes de diciembre (por asemejanza con la natividad de Cristo).
Apariciones
Literatura
- En la Biblia. - En el Paraíso perdido de Milton, Moloch es uno de los grandes guerreros de los ángeles rebeldes, vengativo y siempre dispuesto a combatir: embadurnado con la sangre de sacrificios humanos, y las lágrimas de los padres. Se encuentra entre los jefes de los ángeles satánicos en el Libro 1, y pronuncia un discurso ante el parlamento del Infierno en el Libro 2:43 -105, a favor de una inmediata guerra contra Dios. Más tarde comenzará a ser reverenciado como un dios pagano en la Tierra. - Aparece en la novela de Jeff Lindsay "Dexter en la Oscuridad", así como el "El Abismo de Maracot" de Arthur Conan Doyle y en "El Aullido" (Howl y otros poemas) de Allen GinsbergCine
Aparece en la película de Fritz Lang denominada Metrópolis como un monstruo capaz de devorar a los hombres (trabajadores) encargados de las máquinas de producción. Así como en Cabiria de Giovanni Pastrone, de forma mas similar con el aspecto tradiional del dios y suss sacrificios.
Cómic
En el cómic Watchmen, de Alan Moore, el mago villano al que visita Rorschach antes de ser detenido, lleva por nombre artístico Moloch.
Videojuegos
Aparece como la divinidad Némesis en el juego roguelike NetHack , como el sub-jefe de Mortal Kombat Deadly Alliance y en el videojuego lanzado en 2007 Mortal Kombat:Armaggedon. También aparece en la saga Baldur's Gate; Baal, como dios del asesinato. Aparece mencionado en un pasaje blíbico de las lecturas "aleatorias" del padre Arno Moriani en "Drácula 3. La senda del dragón", traducido al castellano como Moloc. Aparece en Golden Sun: La Edad Perdida, para GBA. Es una criatura de hielo. Puede ser invocado con 2 djinn de agua y 1 djinn de viento. Moloch es uno de los niveles de evolucion de los demonios en el juego "Disciples 2".
viernes, noviembre 13, 2009
Moloch
jueves, noviembre 12, 2009
¿Qué hay detrás de una cara bonita?
miércoles, noviembre 11, 2009
El espíritu de María Antonieta
martes, noviembre 10, 2009
El Preste Juan
Copiado y pegado de la Wikipedia.El Preste Juan (también conocido como presbítero Juan) fue un personaje muy popular en la Europa de los siglos XII a XVII. Se dice que era un patriarca, de ahí su título de Preste (del francés prestre y éste del latín presbyter): Sacerdote, que preside la celebración de la misa o de otros actos litúrgicos); y rey cristiano que dirigía una nación cristiana aislada entre musulmanes y paganos en Oriente. Los anales escritos de este reinado consisten en colecciones de fantasía popular medieval. Supuestamente descendía de los tres Reyes Magos, y era un mandatario generoso y un hombre virtuoso, que regía un territorio lleno de riquezas y extraños tesoros, donde se encontraba el Patriarcado de Santo Tomás. Su reino contenía maravillas como un espejo a través del cual podía ver todas sus provincias, de cuya fábula original derivó la "literatura especular" de la Baja Edad Media y el Renacimiento. En ella, los reinos de cada príncipe eran censados y sus deberes fijados.
La primera vez que se menciona a este personaje es en la crónica del obispo alemán Otto de Freising. Inicialmente, se creía que el reino del Preste Juan se hallaba en la India. Corría por entonces la creencia muy divulgada de que los cristianos nestorianos habían tenido éxito en evangelizar esas tierras, y estaban regidos por un sacerdote-rey llamado Juan. Probablemente los viajes de Tomás apóstol, documentados en obras como los Hechos de Tomás, sirvieron de germen para la leyenda. Tras la llegada de los mongoles al mundo occidental, se situó al rey en Asia Central. Eventualmente, exploradores portugueses se convencieron de que le habían encontrado en Etiopía. El emperador de Bizancio y el papa habían recibido varios mensajes de esta figura misteriosa, en los que él mismo describía la grandeza y la riqueza de sus feudos.
El reino del Preste Juan fue objetivo de una búsqueda, que disparó la imaginación de generaciones de aventureros, pero permanecía fuera de su alcance. Representaba un símbolo de la universalidad de la Iglesia para los cristianos europeos, que trascendía la cultura y la geografía para abarcar a toda la humanidad, en tiempos en que la tensión étnica e interreligiosa convertían esa visión en un hecho muy improbable.
Según la tradición esotérica cristiana, los Reyes Magos que en el Evangelio aparecen como «magistrados (de donde se tradujo erroneamente magos) de Oriente», procedían del reino del Preste Juan que vivía en un lugar de Asia, tierra a la que Parsifal llevó el santo Grial sacado de Monsalvat.
El nombre "Juan" (Iohan) dado a este personaje legendario deriva del título dado a los monarcas búlgaros, tártaros y mongoles: jan (usualmente escrito "kan" o "khan"), ya que, en efecto, hubo algunos janes tártaros y mongoles que adoptaron el cristianismo nestoriano en la Edad Media previamente a la formación del Imperio Mongol por parte de Gengis Kan, sin embargo, tal como lo observó el viajero italiano Giovanni Pian del Carpine, ya en el siglo XIII apenas existía alguna tolerancia para los cristianos, y los nestorianos estaban ya en decadencia precisamente por el ascenso de Gengis Kan quien tuvo que contender con rivales que practicaban una síncresis de cristianismo nestoriano y chamanismo.
La leyenda del Preste Juan influyó en los viajes de exploración de la Baja Edad Media. Cuando en el XV los portugueses entraron en contacto con el reino cristiano de Etiopía, en África, pensaron que habían encontrado este reino, considerando al Negus o Negus negusti (Rey de reyes) etíope como el mítico Preste Juan. Otras leyendas identifican a Preste Juan con Juan el Apóstol, que basándose en el capítulo 21 del Evangelio de Juan, asumen que Juan el Apóstol nunca murió, y que seguía vivo en la Edad Media. El preste Juan podría haber sido alguno de los monarcas de la Etiopía cristiana.
viernes, noviembre 06, 2009
La importancia de las ciudades
jueves, noviembre 05, 2009
Crea una religión en menos de 10 minutos
- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
- No tomarás el nombre de Dios en vano.
- Santificarás las fiestas.
- Honrarás a tu padre y a tu madre.
- No matarás.
- No cometerás actos impuros.
- No robarás.
- No dirás falso testimonio ni mentirás.
- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
- No codiciarás los bienes ajenos.
1 ."Yo Soy El Eterno, tu Dios, Quien te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud". 2. "No tendrás ni reconocerás- a otros dioses en Mi presencia –fuera de Mí. No te harás una imagen tallada ni ninguna semejanza de aquello que está arriba en los cielos ni abajo en la tierra ni en el agua debajo de la tierra. No te postrarás ante ellos ni los adorarás, pues Yo soy El Eterno, tu Dios, un Dios celoso, Quien tiene presente el pecado de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación con Mis enemigos; pero Quien muestra benevolencia con miles de generaciones a aquellos que Me aman y observan Mis preceptos". 3. "No tomarás para jurar en el Nombre de El Eterno, tu Dios, en vano, pues El Eterno no absolverá a nadie que tome Su Nombre en vano". 4. "Recuerda el día de Shabat, para santificarlo.Seis días trabajarás y harás toda tu labor; mas el séptimo día es Shabat para El Eterno, tu Dios; no harás ninguna labor, tú, tu hijo, tu hija, tu esclavo, tu sirvienta, tu animal y tu converso dentro de tus puertas, pues en seis días El Eterno hizo los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos, y descansó el séptimo día. Por eso, El Eterno bendijo el día de Shabat y lo santificó". 5. "Honra a tu padre y tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que El Eterno, tu Dios, te da". 6. "No asesinarás al inocente" 7. "No cometerás adulterio" 8. "No robarás" 9. "No prestarás falso testimonio contra tu prójimo". 10. "No desearás la casa de tu prójimo. No desearás la mujer de tu prójimo, su sirviente, su sirvienta, su buey, su burro, ni nada que le pertenezca a tu prójimo." Mas de lo mismo, aunque un poco más prosaico. Musulmán - Los 5 pilares
- La aceptación de fe.
- Establecer la oración.
- Ayudar a los más necesitados.
- Hacer el ramadán.
- La peregrinación una vez en la vida al menos.
martes, noviembre 03, 2009
La historia de Joshua de Nazaret
THE STORY OF JOSHUA OF NAZARETH, WHOM THE GREEKS CALLED JESUS
IN the autumn of the year of the city 783 (which would be 62 A.D., in our way of counting time) AEsculapius Cultellus, a Roman physician, wrote to his nephew who was with the army in Syria as follows:
My dear Nephew,
A few days ago I was called in to prescribe for a sick man named Paul. He appeared to be a Roman citizen of Jewish parentage, well educated and of agreeable manners. I had been told that he was here in connection with a law-suit, an appeal from one of our provincial courts, Caesarea or some such place in the eastern Mediterranean. He had been described to me as a “wild and violent” fellow who had been making speeches against the People and against the Law. I found him very intelligent and of great honesty.
A friend of mine who used to be with the army in Asia Minor tells me that he heard something about him in Ephesus where he was preaching sermons about a strange new God. I asked my patient if this were true and whether he had told the people to rebel against the will of our beloved Emperor. Paul answered me that the Kingdom of which he had spoken was not of this world and he added many strange utterances which I did not understand, but which were probably due to his fever.
His personality made a great impression upon me and I was sorry to hear that he was killed on the Ostian Road a few days ago. Therefore I am writing this letter to you. When next you visit Jerusalem, I want you to find out something about my friend Paul and the strange Jewish prophet, who seems to have been his teacher. Our slaves are getting much excited about this so-called Messiah, and a few of them, who openly talked of the new kingdom (whatever that means) have been crucified. I would like to know the truth about all these rumours and I am Your devoted Uncle, AESCULAPIUS CULTELLUS.
Six weeks later, Gladius Ensa, the nephew, a captain of the VII Gallic Infantry, answered as follows:
My dear Uncle,
I received your letter and I have obeyed your instructions.
Two weeks ago our brigade was sent to Jerusalem. There have been several revolutions during the last century and there is not much left of the old city. We have been here now for a month and to-morrow we shall continue our march to Petra, where there has been trouble with some of the Arab tribes. I shall use this evening to answer your questions, but pray do not expect a detailed report.
I have talked with most of the older men in this city but few have been able to give me any definite information. A few days ago a pedler came to the camp. I bought some of his olives and I asked him whether he had ever heard of the famous Messiah who was killed when he was young. He said that he remembered it very clearly, because his father had taken him to Golgotha (a hill just outside the city) to see the execution, and to show him what became of the enemies of the laws of the people of Judaea. He gave me the address of one Joseph, who had been a personal friend of the Messiah and told me that I had better go and see him if I wanted to know more.
This morning I went to call on Joseph. He was quite an old man. He had been a fisherman on one of the fresh-water lakes. His memory was clear, and from him at last I got a fairly definite account of what had happened during the troublesome days before I was born.
Tiberius, our great and glorious emperor, was on the throne, and an officer of the name of Pontius Pilatus was governor of Judaea and Samaria. Joseph knew little about this Pilatus. He seemed to have been an honest enough official who left a decent reputation as procurator of the province. In the year 755 or 756 (Joseph had forgotten when) Pilatus was called to Jerusalem on account of a riot. A certain young man (the son of a carpenter of Nazareth) was said to be planning a revolution against the Roman government. Strangely enough our own intelligence officers, who are usually well informed, appear to have heard nothing about it, and when they investigated the matter they reported that the carpenter was an excellent citizen and that there was no reason to proceed against him. But the old-fashioned leaders of the Jewish faith, according to Joseph, were much upset. They greatly disliked his popularity with the masses of the poorer Hebrews. The “Nazarene” (so they told Pilatus) had publicly claimed that a Greek or a Roman or even a Philistine, who tried to live a decent and honourable life, was quite as good as a Jew who spent his days studying the ancient laws of Moses. Pilatus does not seem to have been impressed by this argument, but when the crowds around the temple threatened to lynch Jesus, and kill all his followers, he decided to take the carpenter into custody to save his life.
He does not appear to have understood the real nature of the quarrel. Whenever he asked the Jewish priests to explain their grievances, they shouted “heresy” and “treason” and got terribly excited. Finally, so Joseph told me, Pilatus sent for Joshua (that was the name of the Nazarene, but the Greeks who live in this part of the world always refer to him as Jesus) to examine him personally. He talked to him for several hours. He asked him about the “dangerous doctrines” which he was said to have preached on the shores of the sea of Galilee. But Jesus answered that he never referred to politics. He was not so much interested in the bodies of men as in Man’s soul. He wanted all people to regard their neighbours as their brothers and to love one single God, who was the father of all living beings.
Pilatus, who seems to have been well versed in the doctrines of the Stoics and the other Greek philosophers, does not appear to have discovered anything seditious in the talk of Jesus. According to my informant he made another attempt to save the life of the kindly prophet. He kept putting the execution off. Meanwhile the Jewish people, lashed into fury by their priests, got frantic with rage. There had been many riots in Jerusalem before this and there were only a few Roman soldiers within calling distance. Reports were being sent to the Roman authorities in Caesarea that Pilatus had “fallen a victim to the teachings of the Nazarene.” Petitions were being circulated all through the city to have Pilatus recalled, because he was an enemy of the Emperor. You know that our governors have strict instructions to avoid an open break with their foreign subjects. To save the country from civil war, Pilatus finally sacrificed his prisoner, Joshua, who behaved with great dignity and who forgave all those who hated him. He was crucified amidst the howls and the laughter of the Jerusalem mob.
That is what Joseph told me, with tears running down his old cheeks. I gave him a gold piece when I left him, but he refused it and asked me to hand it to one poorer than himself. I also asked him a few questions about your friend Paul. He had known him slightly. He seems to have been a tent maker who gave up his profession that he might preach the words of a loving and forgiving God, who was so very different from that Jehovah of whom the Jewish priests are telling us all the time. Afterwards, Paul appears to have travelled much in Asia Minor and in Greece, telling the slaves that they were all children of one loving Father and that happiness awaits all, both rich and poor, who have tried to live honest lives and have done good to those who were suffering and miserable.
I hope that I have answered your questions to your satisfaction. The whole story seems very harmless to me as far as the safety of the state is concerned. But then, we Romans never have been able to understand the people of this province. I am sorry that they have killed your friend Paul. I wish that I were at home again, and I am, as ever, Your dutiful nephew, GLADIUS ENSA.
Tomado del libro "La historia de la Humanidad" de H.Willem van Loon que ayer mencioné y que hoy he visto que se puede leer en la red.