lunes, agosto 18, 2014

Devolver el poder de crear/elegir contenidos curriculares a profesores, padres y alumnos

Desde que a principios de año comencé a trabajar como profesor en un instituto, una de las cosas que más me han atraido ha sido la creación de nuevo material educativo o el desarrollo de nuevas formas de presentar el material existente. Las razones han sido varias:
- por una lado ha estado la necesidad de prepararlo por primera vez para las clases ya que era un profesor novato.
- por otro lado estaba la sensación, muy estendida entre los profesores, de que el material disponible actualmente (principalmente libros de texto) nunca satisface las espectativas de profesores y alumnos. Dicho de otro modo, cada profesor cuenta las cosas de una manera y además puede adaptarlas a las características particulares de sus alumnos.
- por último la sensación de que hay material de distintas asignaturas que necesitan una actualización urgente.

¿Qué oportunidades tiene un profesor entonces de crear su propio material? En principio, no hay nada que se lo impida, pero tampoco encuentra ningún incentivo para hacerlo. No tiene horas específicas para ello, ni se le va a pagar un plus, ni va a tener facilidad de hacer llegar ese material a editoriales consagradas que puedan incluirlo en sus libros de texto. Así que de esta manera se pierde el conocimiento y potencial de miles y miles de profesores que, a final de cuentas, son los que mejor saben qué y cómo impartir en sus asignaturas.

Son, así pues, las editoriales las que, con una política comercial "algo dudosa" y con el consentimiento de la dirección del colegio/instituto, deciden en gran medida ese qué y ese cómo en el sistema educativo español dejando a los verdaderos protagonistas (profesores y alumnos) fuera del juego. Y por si no fuera poco, son ellas también las que ponen el precio a su material, muchas veces "abusivo" y devastador en las economías domésticas.

Fue entonces cuando me surgió la idea de crear una plataforma web que permitiera a los profesores ofrecer y vender material didáctico que ellos mismos generen para toda la comunidad educativa. Pongamos por ejemplo, un tema sobre la "energía" en alguna asignatura de ciencias o de tecnología. Aunque ese tema está cubierto en los libros de texto, quizás haya un profesor que tiene una gran esperiencia en ese campo y es capaz de preparar un material mucho mejor que el disponible. Con dicha plataforma, el profesor tendría la oportunidad de ver remunerado su esfuerzo y otros profesores y alumnos disponer de ese material de mayor calidad para las clases. Por un procedimiento de valoración del material por otros docentes y por los estudiantes que lo usan, se podría ir filtrando la calidad de los mismos, a la vez que se devuelve el control sobre el qué y el cómo a alumnos y profesores.
Esta manera de funcionar y de seleccionar el material de apoyo para las clases aporta muchos beneficios. A mi modo de ver, a parte de los ya mencionados, sobre los verdaderos protagonistas de la educación, permitiría:
- reducir en gran medida los costes para las familias. No es lo mismos pagar 25€  por un libro que, pongamos por ejemplo, 1€ por cada uno de los 8 bloques de los que consta una asignatura.
- adaptar el material a la realidad de cada colegio, de cada grupo.
- actualizar con mucha mayor frecuencia y flexibilidad los contenidos.
- abrir el mercado con la consecuente mejora de material y un mayor aliciente para las editoriales ya consumadas.

Desde antes del verano empecé a pensar en cómo podríaser tal plataforma y rápidamente me vino a la cabeza la página de venta de libros de rol electrónico Drivethrurpg.com . En dicha página conviven editoriales tradicionales del mundo de los juegso de rol junto con aficionados y creadores "indie" que también venden sus creaciones allí. Un sistema de reseñas y valoración de los productos permite separar el trigo de la paja, además de dar la posibilidad al público de encontrar libros sobre temáticas que de otra manera no se habrían creado o dado a conocer. Un "win-win" que dicen los anglosajones.

Decidido a explora las posibilidades busqué alguna empresa española que pudiera crear una plataforma similar (una consulta en Tweeter me llevó a la página de venta de libros Lektu y de allí a sus creadores Billionlabs.com ) y a empezar a escribir un plan de negocio.

Ayer, retomando el tema, estuve visitando distintas plataformas educativas y resultó que una de ellas, Tiching , está justamente haciendo eso (además de otras cosas). Tiching recopila material educativo y lo clasifica en temáticas, grados, asignaturas y temas, de modo que un profesor en busca de material sobre, poe ejemplo, el "cambio climático" puede mirar si hay algo y utilizarlo (el algunos casos, previo pago) en sus clases. Un jarro de agua por un lado pero, por otro, satisfecho de saber que la idea ya se está poniendo en marcha con los correspondientes beneficios para docentes, padres y alumnos.

Ójala salga adelante y nos permita, que en unos años, cambie este sistema bastante rígido y cerrado de crear material didáctico para nuestros chavales.

ACTUALIZACIÓN 8/9/2014
Dejo un par de enlaces que han surgido a raíz de la discursion sobre la gratuidad de los libros de texto, al menos para la enseñanza obligatoria.
Creo que ambos merecen la pena:
¿De verdad tenemos que comprar libros de texto para nuestros hijos?
El Precio y el Valor de los Libros de Texto



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